martes, 18 de junio de 2013

Wow! Sólo el 5% de las personas se lava bien las manos


Sólo el 5 por 100 de las personas se lava bien las manos después de ir al baño.
Tal vez recordemos como nuestras madres nos decían que había que lavarse las manos antes de comer.., o después de ir al baño.

Un estudio de la Universidad Estatal de Michigan ha revelado que sólo el 5 por 100 de las personas que van al baño se lavan bien las manos como para matar los gérmenes que podamos tener en ellas y que causan infecciones. Estudios previos indicaban que este porcentaje era mayor, pero al menos en Michigan y en los baños públicos donde se hizo el estudio aparecen estos datos tan bajos.

Esta cifra puede variar enormemente entre paises dado que hábito de lavarse las manos es un aspecto cultural, y depende de muchos factores. Lo interesante del estudio recientemente publicado es que llama la atención sobre este detalle que no es una simple "curiosidad higiénica".Se estima que el 50 por 100 de las enfermedades transmitidas por los alimentos vía fecal-oral viene producida por no lavarse las manos adecuadamente después de ir al baño.

Son necesarios unos 50 segundos de lavado con jabón, y de forma enérgica para asegurarse una correcta limpieza. En el estudio realizado con 3.800 personas, en promedio, la gente empleaba sólo 6 segundos en lavárselas.

Otros detalles del estudio son, que son más los hombres que mujeres los que nunca se lavan las manos, o que la limpieza del cuarto de baño público contribuye positivamente a que te laves las manos; si está sucio, es más fácil que apenas te las laves (cosas de la psicología...)

Bueno, como decíamos al comienzo, este hábito higiénico es fundamentalmente cultural, hagamos que nuestros hijos sean de "ese 5 por 100"; por su salud..


Mas información. Ver aquí
Fotografía: www.webared.com

martes, 4 de junio de 2013

Cómo las bacterias se defienden de los virus




Las bacterias y arqueas se defienden de las infecciones de virus y plásmidos mediante un peculiar sistema "inmunológico". Estos son los seres más antiguos del planeta y llevan miles de millones de años adaptándose a los distintos ambientes y a sus competidores.

Como cualquier ser vivo, bacterias y arqueas también sufren de infecciones que pueden matarlas, pero hemos podido constatar que las poblaciones de bacterias tienen una gran facilidad para superar las infecciones. Las poblaciones que se ven atacadas por una nueva cepa de un virus se ven diezmadas rápidamente por la infección, pero algunas superan el problema y son capaces de transmitir a sus descendienes la inmunidad a la nueva cepa de virus que les atacó. ¿Cómo lo hacen? Se descubrió recientemente.

Cuando un vírus desconocido infecta a una bacteria éste es atacado, y su genoma es troceado. Alguno de estos trozos es incorporado de forma permanente al propio genoma de la bacteria en unas formaciones que se denominan CRISPRs. Este material genético, que ya forma parte de la bacteria, produce un tipo de proteinas que tienen como función ligarse al material genético del virus bloqueándolo en caso de que volviese a atacar a estas bacterias. Como los CRISPRs están integrados en el genoma, -como si tuviesen una biblioteca de distintos tipos de virus-, cuando ésta se reproduce lo transmite a sus descendientes.

Dejando de lado la curiosidad de este mecanismo de defensa, este tipo de investigaciones tienen mucha importancia ya que la tecnología actual utilizamos en muchos procesos productivos bacterias, y conocer como podemos mantenerlas protegidas de amenazas colabora en ser más eficientes. Además, recordemos que debemos en gran parte nuestro estado de salud a la flora bacteriana -bioma- de nuestro intestino e incluso de nuestra piel; por esta razón conocer al detalle los mecanismos por los que podemos proteger las bacterias buenas, nos permitirá saber también como combatir a las bacterias malas que afectan al hombre en numerosas enfermedades.

Para saber más Pincha aquí
Fotografía. www.informaticaenf.blogspot.com

domingo, 2 de junio de 2013

Hay vida en marte



Hay vida en marte. Estudiando cómo se produce y mantiene la vida en las profundidades del oceáno, se han encontrado evidencias de que Marte todavía puede albergar vida.

Es conocido que en ambientes oceánicos profundos en ausencia de oxígeno y luz, y con fuentes termales cerca, existen ricos ecosistemas que tienen como base micoorganismos que se alimentan del hidrógeno. Sobre esta base, en la Universidad de Colorado en Boulder (EEUU) han estudiado el proceso químico por el cual se forma el hidrógeno que alimenta a la base alimenticia de estos ecosistemas.

El hidrógeno se produce por el contacto del agua con minerales de hierro a alta temperatura (aprox. 200 grados celsius). Lo que ahora se ha descubierto es que a temperaturas no tan extremas -entre 50 y 120 grados celsius- se produce espinelas (óxidos de alumnio y magnesio) asociadas a hierro y que estas estructuras facilitan enormemente el intercambio de electrónes y la división del agua en hidrógeno y oxígeno.. Como dicen los autores a mas espinelas, más hidrógeno. Para saber más pulsa aquí)

Que marte tiene una composición semejante a la tierra y por lo tanto posibilidad de repetir el mismo escenario que tenemos en nuestros oceános, ya lo conocíamos hace tiempo, pero ¿y agua?...
Las últimas fotografías enviadas por el Curiosity este mes de mayo donde se observan guijarros redondeados típicos de los cursos fluviales ya no deja lugar a duda. En el pasado, Marte tuvo las mismas condiciones que la tierra para crear ecosistemas básicos basados en micoorganismos que se sustentan de hidrógeno.

Hay evidencias de que aún queda agua en el subsuelo marciano, si se confirmara con próximos datos que recibamos, ya no quedará duda de que aún puede mantenerse vida en marte.. El tiempo lo dirá..

sábado, 1 de junio de 2013

La dieta influye en el cerebro y nuestro comportamiento



Nuestra dieta habitual modifica las poblaciones de bacterias que existen en nuestro intestino (flora bacteriana); y es sabido que estas bacterias proporcionan numerosos componentes a nuestro metabolismo, de este modo, según lo que comemos tendremos una salud, y una calidad de vida a medio y largo plazo mejor, o peor.
En fechas recientes dos líneas de investigación una en UGA (Universidad de Georgia, EEUU) y otra en UCLA (Universidad de California) nos revelan efectos sorprendentes de tener o no un habito alimenticio saludable.
La toma de vegetales en nuestra dieta es una de las principales bases de una buena salud, en concreto, éstos nos aportan un buen número de antioxidantes que nuestro cuerpo no puede producir y que son necesarios para el correcto funcionamiento de nuestro metabolismo. La luteina es un pigmento que da color a frutos y verduras y que es un antioxidante necesario en nuestro metabolismo. Este pigmento se acumula en nuestra retina proporcionando el tono de color de nuestros ojos, y al tiempo actúa como barrera protectora para la fotooxidación. Una deficiencia en luteina han podido comprobar en UGA que es la principal causa de la degeneración macular, una enfermedad -sin cura- que es la principal causa de ceguera entre la población adulta. De forma paralela, han podido comprobar que existe una degeneración más acusada del cerebro en ausencia de este producto antioxidante en nuestra dieta. Para saber más, pulsa aquí.

En UCLA han descubierto algo aún más inesperado.
Sabemos que la dieta modifica la flora bacteriana, pero ahora han demostrado que estos cambios en las poblaciones de bacterias provocan cambios en nuestro cerebro, lo que a su vez alteran nuestro comportamiento.
Investigadores de esta universidad estudiando el efecto del consumo de yogures con probióticos (bacterias benéficas que se añaden al yogur, como los bifidus) en las funciones del cerebro, han podido comprobar que su uso regular cambia el modo en el que nuestro cerebro responde a los estimulos del medio ambiente, y por lo tanto altera nuestra respuesta frente a la realidad.
Estos investigadores comprobaron que el consumo de yogures enriquecidos en probioticos tras cuatro semanas, afectaba a diversas áreas del cerebro y a consecuencia de ésto se alteraba el procesamiento de la información que llega desde los sentidos, y también se alteraba la respuesta emocional frente a las mismas situaciones..
Esta investigación ha abierto una nueva perspectiva para abordar problemas psicológicos o psiquiatricos desde un punto de vista más global..
La frase popular que dice "somos lo que comemos", cada día se hace más real..

Para saber más, pincha aquí
Fotografía: www.directodelcampo.com